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jueves, 22 de diciembre de 2022

Día de Navidad Juan 1, 1-18: Vino a su casa

Este complejo texto sintetiza el evangelio de Juan.
Dibuja la existencia del Hijo de Dios desde antes de la Creación hasta su presencia en la comunidad a la que escribe su evangelio.
En la celebración de Navidad nos interesa particularmente los versículos centrales, del 11 al 14a, que aluden a su Encarnación: "Vino a su casa", "la Palabra se hizo hombre". El verso 17 nos da el nombre de ese "hombre": Jesús.
Se resalta el efecto de acoger a esta "Palabra encarnada": quien acepta a Jesús como Hijo de Dios nace de Dios y se hace "hijo de Dios"

jueves, 15 de diciembre de 2022

A - Adviento 4º Mateo 11, 2-11: La figura de José



Mateo se centra en la figura de José -mientras Lucas en la de María-.

José es el que asegura la linaje y puede hacer que Jesús sea "hijo de David", como llama el ángel a José.
Pero dado que el niño no es suyo, como señala el texto de diversas maneras por tres veces, es necesario que lo adopte, de ahí el interés del ángel en que le ponga nombre al niño, que es el modo de reconocerlo. El nombre "Jesús" significa salvador, como el mismo ángel explica.

Mateo dice que así se cumple la profecía de Isaías. En realidad, el texto hebreo habla de una joven, no necesariamente virgen; es la traducción conocida como la de "los setenta" -usada por el evangelista- la que tradujo el término por "virgen".

Originariamente la profecía se refería a un hijo del entonces rey, Acaz, que aseguraría la dinastía.


La Ley preveía el repudio de la desposada que hubiese roto su fidelidad, como parecía el caso de María. José que no quería ponerla en entredicho, decidió continuar con la boda y practicar el repudio mandado en lo secreto del hogar.

Pero tras la intervención de Dios en su sueño a través del ángel, palabra que significa "mensajero", José decidió acoger a su esposa y adoptar al niño, asegurándole la genealogía que Mateo consignó en el párrafo precedente.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Domingo de la Sagrada Familia. Mateo 2, 13-15. 19-23

El texto refiere tres sueños de José, que se añaden al del domingo pasado. En cada uno de ellos, recibe un mensaje de Dios que le cambia la vida: el anterior supuso una nueva vida conyugal, en estos tres le cambia el lugar de residencia. Cada intervención del ángel es una reacción a algo que ha acontecido: Herodes el Grande quiere matar a Jesús, Herodes muere, en Judea le sucede su hijo Arquelao -conocido por su crueldad-.
Para afrontar las circunstancias, José con "el niño y su madre" (por cuatro veces usa esta expresión, no lo llama hijo de José) se trasladan a Egipto. El viaje y el regreso de Egipto está lleno de evocaciones a la historia de Israel que los lectores originarios de Mateo reconocían enseguida: Jesús es presentado como el nuevo pueblo. De hecho, la profecía de Oseas "de Egippto llamé a mi hijo" se refería a Israel, pero aquí se aplica a Jesús (de una manera extraña, porque Jesús en realidad entra y no sale de Egipto).
Los dos primeros sueños son contados de forma paralela, casi con las mismas palabras, pero el tercero sólo es referido, y obliga a José a residir en Nazaret, según Mateo. Aunque el evangelista dice que así se cumple lo dicho por los profetas, en ninguna parte de la Biblia se encuentra la cita que él da: "se llamará nazareo". Pero de hecho así le llamaban ("Jesús el Nazareno") y así llamaron a sus discípulos ("los nazarenos") hasta que en Antioquía le empezacen a llamar "cristianos".
El texto litúrgico se salta los versículos 16 al 18, que se proclaman el 28 de diciembre, día de los santos inocentes.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

C Domingo de Navidad 1º - Lucas 2,41-52

La Iglesia celebra hoy el día de la familia. Aquí se muestra a la familia de Jesús peregrinando en caravana a Jerusalén, a 3 o 4 días de Nazaret, para la fiesta de la Pascua o de los Ázimos, como está mandado en Éxodo.

Lucas presenta a Jesús como un adolescente de gran inteligencia, como se cuenta de otros personajes bíblicos y griegos.

En sus primeras palabras en el evangelio, Jesús marca distancia entre su padre-José (que le ha buscado angustiado) y su Padre-Dios (a quien se ha dedicado en su “casa” o sus “cosas” -ambas traducciones son posibles-).

En contraste con el inteligente diálogo con los escribas, su familia no comprende nada. María decide meditar todo esto más despacio.