Mostrando entradas con la etiqueta salvación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salvación. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de agosto de 2025

Exaltación de la Santa Cruz - Juan 3 · 13-17

Jesús está respondiendo a Nicodemo, que no ve cómo puede uno nacer de nuevo siendo viejo.
En este trozo de su contestación, Jesús se presenta como el Mesías/Ungido/Enviado del Padre: "el que bajó del cielo"
Su misión es salvar la humanidad, que aquí es llamada "mundo", sin el significado negativo que tiene en otros lugares de este evangelio. Esa misión implica la Cruz, cuya exaltación celebramos hoy.
Jesús habla de un modo que identifica su crucifixión con su éxito, llamando a ambas cosas "ser levantado": el alzar de la cruz y el alzar del éxito de su misión.
Lo asemeja a cuando Moisés levantó una serpiente de cobre en el desierto de modo que todo el que recibía una mordedura mortal de serpiente, al mirar la de cobre quedaban curado (acontecimiento que se proclama en la primera lectura de esta fiesta). 
Lo mismo pasa con la cruz: salva al que se adhiere a ella. Para ser salvado es imprescindible creer en Él, que en este evangelio significa estar de parte de Jesús. 
El Enviado no condena a nadie. Jesús se presenta como un don del Padre a la humanidad, regalo debido al amor que tiene al "mundo".

viernes, 28 de junio de 2024

B 13º Marcos 5 ·21-43 ¡Levántate!

En este texto se narran dos historias. La segunda (que aquí no comentamos) interrumpe la primera en el versículo 24, mientras Jesús camina hacia la casa de Jairo. Sorprende que el jefe de la sinagoga local acuda intencionadamente a donde se encuentra Jesús, fuera del ciudad, cuando los fariseos hace dos capítulos que intentan matarlo (ver 3, 6) tras la curación acaecida precisamente en esa sinagoga. Éste le pide a Jesús que "salve" ("cure" traduce la versión litúrgica) a su hija. El término "salvar" solo ha salido una vez antes en este evangelio, precisamente en la curación mencionada de la sinagoga (3,4) en un clima de enfrentamiento.
El relato se retoma en el versículo 35. La interrupción ha dado lugar a la muerte de la niña, y los de la sinagoga opinan que eso ya supera la capacidad de Jesús, al que califican extrañamente de "maestro".
En presencia de "los tres" íntimos, Jesús resucita a la joven tomándola de la mano para levantarla, como a la suegra de Pedro (1,31), y hablándole en arameo con autoridad.
Termina con el llamado secreto mesiánico de Marcos.

sábado, 9 de marzo de 2024

B Cuaresma 4º - Juan 3 · 14-21 El amor de Dios salva

Nos situamos: el domingo pasado Jesús realizó lo que llamamos "purificación del Templo". A continuación tiene un encuentro con un jefe fariseo llamado Nicodemo. El texto de este domingo es la segunda parte del diálogo, una larga respuesta de Jesús a una objeción de Nicodemo.
Jesús habla de un modo que identifica su crucifixión con su éxito, llamando a ambas cosas "ser levantado": el alzar de la cruz y el alzar del éxito de su misión.
Lo asemeja a cuando Moisés levantó una serpiente de cobre en el desierto de modo que todo el que recibía una mordedura mortal de serpiente, al mirar la de cobre quedaban curado. Lo mismo pasa con la cruz: salva al que se adhiere a ella.
Esta "elevamiento" de Jesús es a la vez fuente que ilumina. Por eso quien no obra como Dios quiere no se acerca a la cruz salvadora para no ser delatado por la Luz. Eso implica una autocondena, pues no acepta los efectos salvadores de la cruz.

miércoles, 29 de enero de 2014

Fiesta de la Presentación del Señor: Lucas 2, 22-40

Sólo el Evangelio de Lucas contiene este relato, donde se narran dos ritos judíos, que José y María han preferido hacerlo en el Templo de Jerusalén:
- María ha de ser purificada de la impureza contraída al perder sangre al dar a luz. Al ser un varón, ha de hacerlo a los cuarenta días, de ahí que la Iglesia celebre esta fiesta el dos de febrero. La ofrenda que presentan en el rito es la prevista para las familais pobres.
- Jesús ha de ser "rescatado" porque todo primogénito pertenece al Señor, pues sus vidas fueron perdonadas en Egipto por el ángel exterminador. (Con este motivo, la Iglesia celebra hoy el día de la Vida Consagrada)
Con esto, Lucas nos presenta a Jesús y a su madre en las tradiciones de su pueblo.
Pero lo central de esta catequesis se encuentra en las declaraciones de Simeón y de Ana, que Lucas presenta como profetas (bastante inusual en el caso de las mujeres). Ambos relacionan al niños con la salvación esperada.
Lucas nos da a conocer las palabras pronunciadas por Simeón. Las primeras son una oración a Dios, donde declara que la salvación alcanza también a los no judíos, al presentar a Jesús como luz de las naciones. Esta oración -llamada "Nunc Dimitis"- se reza en la Iglesia todos los días por la noche, en el rezo conocido por "Completas".
Por otro lado, dice unas palabras a María, donde presenta a Jesús como piedra de tropiezo. Esta presentación y la anterior de Jesús está llena de referencias a las profecías del libro de Isaías.
Concluye sus palabras anunciando a María que una espada le traspasará el alma, de donde surge la representación del corazón de María atravesado por un puñal (o siete si se quiere hacer referencia a los "siete dolores" de la Virgen). Es discutido el significado de esa espada, que en el Antiguo Testamento representa el juicio de Dios (La explicación que la refiere a su dolor al pie de la cruz no se basa en este evangelio, sino en el de Juan)

lunes, 28 de octubre de 2013

C Domingo 31º Lucas 19, 1-10 Compartir los bienes

Episodio exclusivo de Lucas. El encuentro con Zaqueo tiene mucha similitud al encuentro con Leví (5, 27 ss).
A pesar del uso que se hace del mismo, no es un relato de conversión.
Nos encontramos con una persona rica, lo cual ya se catalogaba como alguien injusto, y además jefe de publicanos, lo que confirmaba la calificación, como vimos en el texto del domingo pasado. Por ello se le marginaba socialmente, como se observa en el hecho que no se le deja hueco para que vea a Jesús, como sería propio dada la importancia de su condición.
De ahí el malestar con Jesús, que rompe su aislamiento social al hospedarse en su casa y comer con él, acto de integración social. Por tanto, Jesús no siempre rechaza a una persona por su condición de rico.
Ante las críticas, Zaqueo afirma que está dando la mitad de sus bienes a los pobres y devolviendo el cuádruple a los que pueda haber extorsionado. Los verbos en el original están ambos en presente (la liturgia traduce el segundo en futuro: "le restituiré cuatro veces más"); no es algo que vaya a hacer a partir de ahora, sino que se defiende ante Jesús con sus hechos. De ahí que no sea signo de conversión alguna.
Jesús afirma con palabras lo que ha mostrado con sus hechos, reintegrándole en el pueblo: "también éste es hijo de Abrahán". Considera que así la salvación ha llegado en ese día (también en presente) a su casa (puede que el espacio de la casa, como lugar de salvación, se enfrente implícitamente al Templo, lugar que antes acaparaba ese poder salvífico).
Jesús se califica a sí mismo como el Hijo del Hombre.

jueves, 16 de junio de 2011

Tanto nos amó Dios :Lectio Juan 3 ·16-18 Domingo Santísima Trinidad - ciclo A

Jesús está respondiendo a Nicodemo, que no ve cómo puede uno nacer de nuevo siendo viejo.
En este trozo de su contestación, Jesús se presenta como el Mesías/Ungido/Enviado del Padre.
Su misión es salvar la humanidad, que aquí es llamada "mundo", pero no con el significado negativo que tiene en otros lugares de este evangelio. Para ser salvado es imprescindible creer en Él, "creer" no es sólo ni principalmente admitir unas verdades reveladas, sino que en este evangelio significa estar de parte de Jesús.
El Enviado no condena a nadie, sino que el que decide no ponerse de parte de Jesús se condena a sí mismo, al no aceptar el regalo del Padre.
Jesús se presenta como un don del Padre a la humanidad, regalo debido al amor que tiene al "mundo". Esta entrega de su propio Hijo recuerda a la que hizo Abrahan de su hijo único.

jueves, 12 de mayo de 2011

Mucha vida Juan 10, 1-10 Domingo Pascua 4º - Ciclo A

Nuestro texto empieza en mitad de una intervención de Jesús. Está hablando a unas autoridades judías que han expulsado al ciego que curó (capítulo 9), entre los que destacan los fariseos (9,40).
Jesús, después de decirles que permanecen en su pecado (9,41), les llama ladrones, que roban, matan y hacen estragos en el pueblo.
En cambio él da vida al pueblo, lo salva y le proporciona alimento (pastos), porque es su pastor. En parte del texto se identifica no con el pastor, sino con la puerta del redil, con el mismo fin.
Los profetas (Jeremías 23, Ezequiel 34...) usaban la imagen del pastor para referirse a la acción del rey con el pueblo. Los profetas acusan al rey de haber llevado al pueblo a la ruina, y anuncia que Dios mismo va a ser el pastor (el rey) del pueblo, y que va a enviar un nuevo pastor (rey). Jesús se proclama aquí ese enviado, ese mesías o cristo.

Esta escena conecta de Jesús-pastor conecta con su acción en el templo (capítulo 2) donde desmonta el negocio con los animales que iban a ser sacrificados. También con el último capítulo, donde manda a Pedro que apaciente sus ovejas.
Cuando termina de hablar, las autoridades judías se dividen: unos piensan que lo que dicen es propio de un endemoniado, otros dicen que no podría curar a un ciego de nacimiento si fuese así. (10, 19-21)