Pedro pregunta a Jesús cuántas veces ha de perdonar. Simbólicamente usa el número siete, para indicar una cantidad colmada de perdón. En Génesis 4 se usa el mismo significado del número, aunque para la acción contraria al perdón: Dios avisa que Caín será vengado siete veces si alguien le hace daño.
Jesús responde con una multiplicación simbólica para indicar que siempre se ha de perdonar. En Génesis 4 Laméc indica que se vengará setenta veces de quien le haga daño.
Jesús lo ilustra con una semejanza en la que la enseñanza viene al final de la historia, con una advertencia muy dura: Dios Padre retirará su perdón a aquel que no perdone de corazón (es decir, de verdad) a su hermano.
En la historia que cuenta no podemos hacer semejanzas en cada cosas: Dios no se comporta como el rey, excepto en lo que indica la enseñanza final.
La narración habla de una deuda de diez mil talentos y otra de cien denarios. En Mateo se dice que un denario era el jornal de un trabajador del campo; así que la deudaa era bastante importante, unos cuatro meses de jornal. Pero el talento era la moneda de plata, la de más valor, por lo que tal deuda es una cantidad completamente desorbitada. Eso nos enseña lo mucho que Dios nos perdona y lo relativamente poco que cada uno ha de perdonar a su hermano.
Comentarios bíblicos, notas de exégesis, a los Evangelios de la liturgia del Domingo de la Iglesia católica romana
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miércoles, 7 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de abril de 2010
C Pascua 3º - Juan 21, 1-19 La red llena. "Tú sabes que te quiero"
En la vida cotidiana (Galilea en vez de Jerusalén), un grupo de siete discípulos (comunidad universal, en vez de significar las Doce tribus de Israel), van a pescar (la misión) infructuosamente porque Jesús no está con ellos, pero al hacerse presente se llena la red (signo por el que es reconocido). A la vuelta de la misión, Jesús prepara una comida con panes y peces (la Eucaristía) que celebra con la comunidad.
Tras la Eucaristía, Jesús ayuda a Pedro a superar el trauma de su traición, con una triple afirmación de su amistad con Jesús en vez de las tres negaciones. Jesús le encomienda ser como Él el buen pastor que da la vida por sus ovejas, y le predice la muerte en cruz ("extenderás las manos..."). Termina invitándole -por primera vez- a su seguimiento, como hace el discípulo amado.
Tras la Eucaristía, Jesús ayuda a Pedro a superar el trauma de su traición, con una triple afirmación de su amistad con Jesús en vez de las tres negaciones. Jesús le encomienda ser como Él el buen pastor que da la vida por sus ovejas, y le predice la muerte en cruz ("extenderás las manos..."). Termina invitándole -por primera vez- a su seguimiento, como hace el discípulo amado.
sábado, 17 de mayo de 2008
TENER O NO TENER
Jesús pregunta por dos veces en el evangelio de Marcos:
- ¿Cuántas cestas llenas de sobras recogisteis? (en 8, 19.20)
Destaco que las cestas estaban "llenas". Y han sido colmadas con las "sobras" de las comidas que tuvieron.
Eso es importante: comieron hasta "hartarse", y había comida de "sobra", sobras con las que vario cestos fueron "llenos".
Se nos habla de hartura, de abundancia y sobreabundancia.
Ahora veamos el origen de esas cestas "llenas" de lo que "sobra". Esto está interesante.
Todo empieza cuando Jesús y los suyos se encuentran en un despoblado con mucha gente que "no tienen" qué comer (eso se dice en 6, 36 y en 8,1). Destaco la carencia: "no tienen".
Y aún viene algo más destacable: los discípulos "no tienen" de dónde sacar algo de comida (ver 6,37 y 8,4). Al menos eso es lo que ellos dicen: no tienen dinero, no tienen de dónde sacar pan.
Según el modo de mirar las cosas por parte de ellos, la carencia no tiene solución.
Y ahora viene lo realmente importante: Jesús enseña a mirar la realidad de otro modo. Le pide a sus discípulos que "comprueben" la realidad: "Id a ver"(6,38). Para Jesús la cuestión es "ver" (en 8,17 les dirá "¿teniendo ojos no veis?").
Jesús les pide datos concretos: ¿ Cuánto tenéis ? (lo pregunta tanto en 6,38 como en 8,5).
Frente al "no-tenemos" de los discípulos, Jesús les conmina a "ir a ver" y les reclama el "sí-tenemos".
Porque efectiva sí hay: 5 panes y 2 peces la primera vez, y 7 panes la segunda (6,38 y 8,5). Ciertamente, parece una cantidad despreciable como para dar de comer a una multitud, pero ahí está el juego de Jesús.
Jesús regañará a sus discípulos por estar centrados en lo que no tienen: ¿ Por qué comentáis "no tenemos panes" ? (8,17). Les recrimina porque se fijan en la carencia: no tienen comida, no tenemos dinero, no tenemos pan. Y se quedan ahí: como no tenemos no hay nada que hacer.
Jesús enseña a "mirar" lo que sí hay en la realidad y en lo que sí es posible hacer. En ambos casos los discípulos comprueban que hay 7 unidades de alimentos (el siete es señal de plenitud). Con esos siete alimentos, Jesús da de comer a la multitud hasta hartarse, y con las sobras llena varios cestos.
Antes, Jesús se había conmovido al ver la multitud que "no tiene" pastor (carencia), y hace lo posible: hace de pastor, enseñándole muchas cosas (6,34).
Los discípulos habían despreciado lo que sí había, los siete alimentos, como los fariseos desprecian lo que Jesús hace y piden lo que no hay: una acción espectacular (8,12). También se fijan en la carencia.
Así Jesús enseña a afrontar la realidad con una visión más positiva y creativa.
- ¿Cuántas cestas llenas de sobras recogisteis? (en 8, 19.20)
Destaco que las cestas estaban "llenas". Y han sido colmadas con las "sobras" de las comidas que tuvieron.
Eso es importante: comieron hasta "hartarse", y había comida de "sobra", sobras con las que vario cestos fueron "llenos".
Se nos habla de hartura, de abundancia y sobreabundancia.
Ahora veamos el origen de esas cestas "llenas" de lo que "sobra". Esto está interesante.
Todo empieza cuando Jesús y los suyos se encuentran en un despoblado con mucha gente que "no tienen" qué comer (eso se dice en 6, 36 y en 8,1). Destaco la carencia: "no tienen".
Y aún viene algo más destacable: los discípulos "no tienen" de dónde sacar algo de comida (ver 6,37 y 8,4). Al menos eso es lo que ellos dicen: no tienen dinero, no tienen de dónde sacar pan.
Según el modo de mirar las cosas por parte de ellos, la carencia no tiene solución.
Y ahora viene lo realmente importante: Jesús enseña a mirar la realidad de otro modo. Le pide a sus discípulos que "comprueben" la realidad: "Id a ver"(6,38). Para Jesús la cuestión es "ver" (en 8,17 les dirá "¿teniendo ojos no veis?").
Jesús les pide datos concretos: ¿ Cuánto tenéis ? (lo pregunta tanto en 6,38 como en 8,5).
Frente al "no-tenemos" de los discípulos, Jesús les conmina a "ir a ver" y les reclama el "sí-tenemos".
Porque efectiva sí hay: 5 panes y 2 peces la primera vez, y 7 panes la segunda (6,38 y 8,5). Ciertamente, parece una cantidad despreciable como para dar de comer a una multitud, pero ahí está el juego de Jesús.
Jesús regañará a sus discípulos por estar centrados en lo que no tienen: ¿ Por qué comentáis "no tenemos panes" ? (8,17). Les recrimina porque se fijan en la carencia: no tienen comida, no tenemos dinero, no tenemos pan. Y se quedan ahí: como no tenemos no hay nada que hacer.
Jesús enseña a "mirar" lo que sí hay en la realidad y en lo que sí es posible hacer. En ambos casos los discípulos comprueban que hay 7 unidades de alimentos (el siete es señal de plenitud). Con esos siete alimentos, Jesús da de comer a la multitud hasta hartarse, y con las sobras llena varios cestos.
Antes, Jesús se había conmovido al ver la multitud que "no tiene" pastor (carencia), y hace lo posible: hace de pastor, enseñándole muchas cosas (6,34).
Los discípulos habían despreciado lo que sí había, los siete alimentos, como los fariseos desprecian lo que Jesús hace y piden lo que no hay: una acción espectacular (8,12). También se fijan en la carencia.
Así Jesús enseña a afrontar la realidad con una visión más positiva y creativa.
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