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lunes, 26 de febrero de 2024

B Cuaresma 3º Juan 2, 13-25 La "purificación" del Templo

 Esta es una de las pocas escenas que narran los 4 evangelistas, pero mientras en los sinópticos se sitúa poco antes de su pasión, en este evangelio de Juan está al principio, enmarcando la actividad pública de Jesús, que se manifiesta así como el Mesías, pues se esperaba que el mesías purificara el Templo cuando llegase.

El signo de la purificación del Templo, Jesús lo realiza durante la fiesta de Pascua. El evangelista usa un juego de palabras para hacer referencia a la Pascua de Jesús, es decir, su muerte y resurrección:

- "templo" se refiere tanto al de Jerusalén como al cuerpo resucitado de Jesús, el nuevo templo.

- "levantar" el templo destruido se refiere tanto a volver a construir el de Jerusalén si fuese destruido como a resucitar (que en el griego del texto es "levantar") el cuerpo (el nuevo templo) muerto (destruido) de Jesús. De ahí que habla de levantarlo en tres días, pues Jesús resucitará al tercer día de su muerte.

Como el nuevo culto a Dios se va a realizar en el nuevo templo, que es el Resucitado, ya no harán faltas ni las monedad ni los animales, y por eso Jesús puede sacarlos del templo; porque hasta entonces, los peregrinos que venían al Templo necesitaban cambiar la moneda romana, impura para el Templo por tener la imagen del César, por una moneda judía, y necesitaban animales para poder ofrecer los sacrificios.

Por otro lado, el evangelista plantea dos tipos de fe:

- la fe de los judíos en Jesús, que se basa en ver signos para creer: está fe es rechazada por Jesús.

- la fe de los discípulos, que se basa en el recuerdo de lo vivido con Jesús, que les hace comprender el significado de los hechos que pasarán posteriormente.

sábado, 17 de mayo de 2008

TENER O NO TENER

Jesús pregunta por dos veces en el evangelio de Marcos:
- ¿Cuántas cestas llenas de sobras recogisteis? (en 8, 19.20)

Destaco que las cestas estaban "llenas". Y han sido colmadas con las "sobras" de las comidas que tuvieron.
Eso es importante: comieron hasta "hartarse", y había comida de "sobra", sobras con las que vario cestos fueron "llenos".

Se nos habla de hartura, de abundancia y sobreabundancia.

Ahora veamos el origen de esas cestas "llenas" de lo que "sobra". Esto está interesante.

Todo empieza cuando Jesús y los suyos se encuentran en un despoblado con mucha gente que "no tienen" qué comer (eso se dice en 6, 36 y en 8,1). Destaco la carencia: "no tienen".

Y aún viene algo más destacable: los discípulos "no tienen" de dónde sacar algo de comida (ver 6,37 y 8,4). Al menos eso es lo que ellos dicen: no tienen dinero, no tienen de dónde sacar pan.
Según el modo de mirar las cosas por parte de ellos, la carencia no tiene solución.

Y ahora viene lo realmente importante: Jesús enseña a mirar la realidad de otro modo. Le pide a sus discípulos que "comprueben" la realidad: "Id a ver"(6,38). Para Jesús la cuestión es "ver" (en 8,17 les dirá "¿teniendo ojos no veis?").
Jesús les pide datos concretos: ¿ Cuánto tenéis ? (lo pregunta tanto en 6,38 como en 8,5).


Frente al "no-tenemos" de los discípulos, Jesús les conmina a "ir a ver" y les reclama el "sí-tenemos".
Porque efectiva sí hay: 5 panes y 2 peces la primera vez, y 7 panes la segunda (6,38 y 8,5). Ciertamente, parece una cantidad despreciable como para dar de comer a una multitud, pero ahí está el juego de Jesús.
Jesús regañará a sus discípulos por estar centrados en lo que no tienen: ¿ Por qué comentáis "no tenemos panes" ? (8,17). Les recrimina porque se fijan en la carencia: no tienen comida, no tenemos dinero, no tenemos pan. Y se quedan ahí: como no tenemos no hay nada que hacer.

Jesús enseña a "mirar" lo que sí hay en la realidad y en lo que sí es posible hacer. En ambos casos los discípulos comprueban que hay 7 unidades de alimentos (el siete es señal de plenitud). Con esos siete alimentos, Jesús da de comer a la multitud hasta hartarse, y con las sobras llena varios cestos.
Antes, Jesús se había conmovido al ver la multitud que "no tiene" pastor (carencia), y hace lo posible: hace de pastor, enseñándole muchas cosas (6,34).

Los discípulos habían despreciado lo que sí había, los siete alimentos, como los fariseos desprecian lo que Jesús hace y piden lo que no hay: una acción espectacular (8,12). También se fijan en la carencia.

Así Jesús enseña a afrontar la realidad con una visión más positiva y creativa.