Sección paralela a la de Lucas, de hace dos domingos.
El evangelista del ciclo litúrgico A que empezamos es Mateo. El capítulo 24 habla sobre el fin de los tiempos.
En el pasaje de hoy, Jesús insiste en que hemos de vivir atentos a lo que acontece y fiel a él. Ilustra su petición con cuatro ejemplos:
- la gente en tiempos de Noé vivía ocupada en sus cosas (el texto no dice aquí que estuviesen pecando, sino que estaban en las tareas propias de la vida); al no estar atentas les sorprendió el diluvio, y no se salvaron.
- dos mujeres están en su tareas, una pendiente de los acontecimientos y otra no. Se salva la primera.
- dos hombres en su trabajo diario, uno en actitud de vela y el otro no. Se salva el primero.
- un hombre cauto para que no le sorprenda el ladrón.
El Hijo del Hombre volverá sorpresivamente como el diluvio o el ladrón en la noche.
Comentarios bíblicos, notas de exégesis, a los Evangelios de la liturgia del Domingo de la Iglesia católica romana
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miércoles, 27 de noviembre de 2013
domingo, 1 de junio de 2008
HAY QUE SER LISTO PARA ENTRAR EN EL CIELO
Así acaba Jesús sus palabras en el monte -y así acaba el capítulo 7 de Mateo- :
"Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre frónimo que edificó su casa sobre roca" (en 7, 24).
La palabra griega puesta en rojo la traducen como "prudente", "sensato".
Ese tipo sale varias veces en este evangelio:
En 10, 16 Jesús nos dice que seamos "frónimoi como las serpientes" (astutos, prudentes)
También en 24,45: "¿Quién es, pues, el siervo fiel y frónimos , a quien el señor puso al frente de su servidumbre...?"
Tales son también las jóvenes del capítulo 25: "Cinco de ellas eran morai , y cinco frónimoi " (25,2)
Esta otra palabra griega -morai- la suelen traducir por "necia", "insensata".
Es el mismo término que continúa la historia de Mateo 7:
"todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre moró que edificó su casa sobre arena".
Tenemos pues un tipo de persona, la morós , antítesis de otro tipo, la frónimos.
El administrador de Lucas 16 es alabado "porque había obrado astutamente"; y Jesús estima que "los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz" (16,8).
"Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre frónimo que edificó su casa sobre roca" (en 7, 24).
La palabra griega puesta en rojo la traducen como "prudente", "sensato".
Ese tipo sale varias veces en este evangelio:
En 10, 16 Jesús nos dice que seamos "frónimoi como las serpientes" (astutos, prudentes)
También en 24,45: "¿Quién es, pues, el siervo fiel y frónimos , a quien el señor puso al frente de su servidumbre...?"
Tales son también las jóvenes del capítulo 25: "Cinco de ellas eran morai , y cinco frónimoi " (25,2)
Esta otra palabra griega -morai- la suelen traducir por "necia", "insensata".
Es el mismo término que continúa la historia de Mateo 7:
"todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre moró que edificó su casa sobre arena".
Tenemos pues un tipo de persona, la morós , antítesis de otro tipo, la frónimos.
El administrador de Lucas 16 es alabado "porque había obrado astutamente"; y Jesús estima que "los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz" (16,8).
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