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martes, 2 de junio de 2026

A 11 Mateo 9,36 - 10,8 Llamados y enviados: discípulos-misioneros

 Comienza el discurso de la misión, el segundo de los cinco que san Mateo pone en boca de Jesús, que comprende el capítulo 10.

Va precedido por una reacción de Jesús ante lo que están viendo sus ojos: unas multitudes "extenuadas y abandonadas", a las que nadie cuida ("ovejas sin pastor"). Jesús les dirá en el siguiente capítulo: "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados" (v. 28).

 Esta visión provoca una conmoción en las entrañas de Jesús, algo visceral que traducimos como "se compadeció", que se le repetirá dos veces más en este evangelio (14,14; 15,32).

Entonces habla a sus discípulos cambiando de comparación: de las ovejas pasa a los campos que están esperando ser cosechados, la mies. Dice a sus discípulos que el trabajo es mucho y pocos los trabajadores; pero cuando solicita oraciones para que Dios envíe obreros a cosechar, no se está diciendo aquí que recemos por las vocaciones al sacerdocio o a la vida consagrada (que aún no estaba configurada en la Iglesia), sino que envíe a todos los creyentes.

Y es justamente lo que hace a continuación: llama a doce de sus discípulos por su nombre y los envía a la misión, dándoles capacidad ("autoridad") para arrojar espíritus malignos y para curar cualquier dolencia a esa gente que se siente "extenuada y abandonada". Los doce enviados son reconocido como tales, como "apóstoles", que en griego significa "enviados".

En esta ocasión, son enviados "a las ovejas descarriadas de Israel" solo, pues expresamente se les dice que "no vayáis a tierra de paganos". Al final del evangelio, Jesús resucitado hace otro envío, pero éste ya sí incluye a los paganos, pues dice: "Id y haced discípulos a todos los pueblos" (28,19)

lunes, 15 de julio de 2024

B 16º Marcos 6 · 30-34 Los Doce vuelven de la misión

 El domingo anterior vimos a Jesús enviar a los 12 a predicar la conversión. Hoy domingo, vemos lo que ocurre a la vuelta de esa misión. Sin embargo, no son dos escenas seguidas, sino que nos hemos saltado los versículos 14 al 29, donde se narra el martirio de san Juan Bautista, que se celebra el 29 de agosto

A la vuelta los "apóstoles" (es la primera vez, quizá la única, en que san Marcos los llama así, justo despés de ser enviados, pues el griego "apostolos" significa"enviado"), pasan muchas cosas:

- los apóstoles "contaron -a Jesús- todo lo que habían hecho y enseñado"

- Jesús se los lleva "a un lugar desierto a descansar un poco" (como se reza en el salmo responsorial -"El Señor es mi pastor ... en verdes praderas me hace recostar... y repara mis fuerzas"-, Jesús hace de pastor con los Doce)

- "Muchos los reconocieron" y " se les adelantaron"

- Cuando Jesús ve la multitud que le está esperando, "se compadeció de ella" y "se puso a enseñarle". Ese verbo que se traduce por "sentir compasión" solo aparece doce veces en los evangelios sinópticos, 4 de ellas en san Marcos: "splagjnízomai" en griego, que se refiere a una conmoción en las entrañas.

Hay una crítica a los dirigentes del pueblo judío, que eran los pastores puestos por Dios al frente del pueblo, pues Jesús los encuentra que "andaban como ovejas que no tienen pastor", es decir, perdidos, pues las ovejas que no son guiadas por sus pastores, se pierden.

"Se puso a enseñarles" -a guiarles- como suele hacer Jesús en este evangelio, asumiendo el papel de pastor.

 

sábado, 12 de noviembre de 2011

Mateo 25 ·31-46: Juicio Final Domingo XXXIV A Jesucristo Rey del Universo

Tercera parábola del capítulo 25 sobre el final de los tiempos, que hemos meditado en los tres últimos domingos. Con este domingo concluye el año litúrgico.
Nos encontramos unidas dos narraciones paralelas:
- la primera habla del "Hijo del Hombre", las naciones, el pastor, las ovejas y los cabritos. (vv 31-33)
- la segunda habla del "Rey", de su Padre, la eternidad, los justos, los malditos, los más pequeños, castigo, vida.
Son paralelas en que ambas hablan de los situados a la derecha y a la izquierda y de un juicio. (vv 34-46).
Los juzgados son "las naciones", es decir, todos los hombres. Es un juicio universal.
La sentencia favorable o contraria es dada de acuerdo con unos comportamientos de atención con los "hermanos más pequeños" del Rey (v 40 y 45). En este evangelio Jesús llama hermanos suyos a sus discípulos: "Todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano" (12,50). En el mismo sentido, Mateo en su evangelio designa con la palabra "hermano" a los miembros de la comunidad cristiana (como en 7, 3-5).
La sentencia del juicio se establece, pues, en relación al "servicio" (palabra que la liturgia traduce por "asistencia" v 44) dado a los cristianos "más pequeños", esto es, a los cristianos en situación de fragilidad (hambre, sed, emigración, desnudez, enfermedad, prisión: v 35-36 y 42-43). Ya en 18, 6 advierte contra el comportamiento del que "escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí". Los que le prestan servicio son llamados "justos", es decir, personas que practican la "justicia", o sea, personas que cumplen la voluntad de Dios.
Jesús se identifica con estos cristianos vulnerables (v. 40 y 45), como ya lo hiciera anteriormente en 18, 5, como también se ha identificado con los enviados a misionar que pasan dificultad (10,40).

miércoles, 21 de abril de 2010

C Pascua 4º - Juan 10, 27-30 El buen pastor

Jesús se pasea por el Templo en las fiestas de su consagración, cuando lo rodean los dirigentes judíos y con hostilidad le insta a que se declare Mesías.
Jesús les responde que ellos no son ovejas suyas y continúa su respuesta con el texto de este Domingo.
Él declara su unidad con el Padre, lo cual es hacerse Dios, y como consecuencia las ovejas de su Padre son suyas. Él, como el buen pastor que ha dibujado en este capítulo diez, da la vida por ellas. Por último advierte a los dirigentes que no podrán recuperarlas bajo su control.
Las condiciones para ser ovejas de Jesús son: escucharle y seguirlo.
En el versículo siguiente al texto de este Domingo, los dirigentes intentan apedrear a Jesús, porque "siendo un hombre te estás haciendo Dios".
El versículo 29 tiene distintas variantes. El texto litúrgico ha optado por "Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos..." en lugar de "Lo que me ha dado mi Padre es superior a todo"

miércoles, 14 de abril de 2010

C Pascua 3º - Juan 21, 1-19 La red llena. "Tú sabes que te quiero"

En la vida cotidiana (Galilea en vez de Jerusalén), un grupo de siete discípulos (comunidad universal, en vez de significar las Doce tribus de Israel), van a pescar (la misión) infructuosamente porque Jesús no está con ellos, pero al hacerse presente se llena la red (signo por el que es reconocido). A la vuelta de la misión, Jesús prepara una comida con panes y peces (la Eucaristía) que celebra con la comunidad.
Tras la Eucaristía, Jesús ayuda a Pedro a superar el trauma de su traición, con una triple afirmación de su amistad con Jesús en vez de las tres negaciones. Jesús le encomienda ser como Él el buen pastor que da la vida por sus ovejas, y le predice la muerte en cruz ("extenderás las manos..."). Termina invitándole -por primera vez- a su seguimiento, como hace el discípulo amado.