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viernes, 26 de junio de 2026

A 13 Mateo 10, 37 - 42 Ser dignos de Jesús

 Hoy Jesús "acaba de dar instrucciones a sus doce discípulos" (11,1) a "los que envió" (10, 5) y que se ha proclamado a lo largo de los tres últimos domingos.

Hay dos partes, una que presenta las exigencias de Jesús para poder ser discípulo suyo, y otra que alude a las ventajas que tiene.

En la parte de las exigencias: 

1 . Primero afirma que la relación con Él tiene prioridad sobre la relación con la familia. Usa un semitismo que puede ser traducido por "odiar", pero más acertadamente por "querer más".
2.  El "querer más" a Jesús también incluye el quererlo más que a uno mismo, que es lo que implica la expresión "cargar con su cruz": Los condenados por los romanos eran expuestos al escarnio público al ser obligados a caminar con la cruz; Jesús advierte que seguirlo a Él puede tener consecuencias ante los demás.
3. En tercer lugar hace un juego de palabras sobre ganar/perder la vida: Seguir el camino de Jesús es "perder la propia vida por Él", que es el camino para encontrar la auténtica vida.
4. Por último, insiste en la necesaria renuncia a los bienes cara al seguimiento, un aspecto resaltado por Lucas en numerosas ocasiones. 

 En la parte consoladora, Jesús promete recompensa incluso al que simplemente de un vaso de agua fresca a alguien por reconocer en él a un discípulo suyo: hasta lo más nimio es tenido en cuenta cuando se beneficia a un solo discípulo suyo. Los discípulos son llamados "estos pequeños" por Jesús; la grandeza está en uno mismo, sino en ser seguidor de Jesús.


lunes, 1 de julio de 2024

B 14º Marcos 6 ·1-6a Jesús no es aceptado en su pueblo

 Jesús visita su pueblo: Nazaret. El Sábado acude a la sinagoga, donde se pone a enseñar.

Sus vecinos se "maravillan" de su enseñanza, pero a la vez están desconcertados: se preguntan dónde ha aprendido Jesús toda esa sabiduría que muestra, pues hasta hace poco convivía con ella y no la mostró.

Sus paisanos también han oído hablar de los milagros que ha hecho en otras ciudades, y, asimismo, se preguntan de dónde le viene ese poder, que antes no manifestó entre ellos. En sus preguntas, no le nombran, sino le llama "éste", que da las frases cierto tono despectivo.

Corroboran que es el carpintero, el hijo de María (no mencionan a su padre, lo cual puede ser también un modo de insultarlo), y listan los nombres de sus hermanos, afirmando que también tiene hermanas. Como la Iglesia católico-romana afirma que Jesús fue el único hijo que tuvo María, que siempre permaneció virgen, la referencia aquí a unos hermanos y hermanas de Jesús resulta problemática (ver el Catecismo de la Iglesia Católica nº 499-500. A dicha cuestión se le ha dado diferentes soluciones, siendo la más extendida la que explica que en el idioma hebreo se describe un parentesco no específico, y que el término griego que figura en el evangelio (adelfos) se refiere a una relación más amplia (pueden ser primos) que la que supone el término español "hermano-a".

A los de su pueblo, ver a una persona que se ha criado con ellos con esa sabiduría y con ese poder para hacer milagros, que desconocían que tuviera, les escandaliza.

Jesús, por su parte, se extraña de la falta de fe en Él de sus vecinos (es la única vez en este evangelio que Jesús se asombre de la incredulidad de la gente). Y el evangelista parece suponer que por eso no podía hacer en Nazaret ningún milagro.

Es entonces cuando Jesús pronuncia la frase que luego se ha hecho famosa: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa».

Se muestra así lo difícil que resulta creer que alguien, que se ha conocido desde pequeño, sea el Mesías esperado, el Hijo de Dios. Es el escándalo de la encarnación, de que el Hijo de Dios se haya encarnado en un hombre llamado Jesús.

Jesús decide marcharse y seguir su anuncio del Reino por otros pueblos de la zona.


viernes, 7 de junio de 2024

B 10º Marcos 3·20-35 Los de "casa"

 Jesús llega a "casa", donde se va desarrollar toda la escena. No es la casa de sus padres en Nazaret, pues de allá "vinieron su familia  a llevárselo". Esa casa es el espacio de la nueva comunidad fundada por Jesús, su nueva familia.

Jesús va a sufrir un creciente rechazo, empezando por sus familiares y por los maestros de la Ley (los "escribas"). La actividad curativa que realiza Jesús la interpretan de manera torcida:

- sus familiares creen que "está fuera de sí" y pretenden llevárselo a Nazaret.

- los escribas dicen que sus milagros los hacen "con el poder del jefe de los demonios"

El centro del relato está en la respuesta que da a los maestros de la Ley. Si los milagros que reconocen que hacen libera a los enfermos del dominio de Satanás, no tiene sentido que digan que lo hacen con el poder de Satanás: "¿Cómo va a echar Satanás a Satanás?". Al contrario, él es quien se ha metido en "en casa de un hombre forzudo", es decir, de Satanás, y lo ha atado "para arramblar con su ajuar", es decir, para quitarles a las personas que están sometidas por él.

A los que están diciéndoles que "tenía dentro un espíritu inmundo", un demonio, les revela que están blasfemando por quien realmente le anima, el Espíritu Santo, y que eso "no tendrá perdón jamás".

Por otro lado, su familia "desde fuera, lo mandaron llamar", no quiere entrar en la "casa", en ese nuevo espacio creado por Jesús, sino que permanecen al margen. Jesús deja claro que sus relaciones son con quienes le siguen, su nueva familia, los de "casa": "El que haga la voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre"

jueves, 29 de diciembre de 2022

Solemnidad de la Madre de Dios: Lucas 2,16-21

 La liturgia une dos párrafos distintos: el final del episodio de los pastores de Belén el mismo día de Navidad y otro acontecimiento que sucede ocho días después.

Los pastores que habían recibido el anuncio del ángel se presentan en Belén y se encuentran con la Sagrada Familia. Cuentan a todos los presentes lo que había dicho el ángel del niño. Ante el relato de los pastores se producen dos reacciones: por un lado, la admiración de todos; por otro lado, la meditación de María en su corazón.

Los pastores se vuelven "alabando a Dios", uniéndose así al coro de los ángeles del v. 13.

A los ochos días de su nacimiento -que coinciden con este día uno de enero- se realizan dos ritos distintos:

- la circuncisión, que ciertamente se realizaba al octavo día, y por el cual se significa la alianza del Señor con Israel

- la imposición del nombre, que podía hacerse en este día o el día del nacimiento. José le habría puesto el nombre de Jesús, como el ángel dijo a María (1,31), que significa "Dios salva".

miércoles, 13 de noviembre de 2013

C Domingo 33º Lucas 21, 5-19 Sobre el final de los tiempos

Este pasaje se repite en diversos episodios de Marcos y Mateos. Puede resultar confusa su lectura, ya que aparentemente trata el mismo asunto -el fin de las cosas-, pero en ámbitos distintos:
- en primer lugar Jesús predice la destrucción del magnífico Templo de Jerusalén, reconstruido por Herodes el Grande, cosa que ya había sucedido cuando escribía Lucas, arrasado por los romanos sobre el 70.
- la gente le pregunta cuándo va a tener lugar eso y otras cosas parecidas, ya que entienden que la caída del Templo forma parte del fin de las cosas.
- Jesús responde en otra línea, alejándose del tema del Templo, sobre dos temas relativos al fin del mundo:
  • que no hagan caso a otros que vendrán diciendo que es el Cristo -de hecho hubo muchos sobre en el tiempo de Lucas-, 
  • y que tampoco hagan caso a quienes digan que el fin del mundo está cerca, ni siquiera si llegan noticias de enfrentamientos bélicos -cosa que se creía era signo de aquello-.
- Jesús anuncia a continuación unos desastres sociales y a la vez otros de la naturaleza (según lo dicho antes eso no implicaría el fin del mundo)
- Antes de lo anterior, sucederán estas cosas a los cristianos:
  • serán perseguidos por los judíos y por los romanos, cosa que ya pasaba según narra el mismo Lucas en su libro de los Hechos. Jesús ve en ello una oportunidad para dar testimonio y promete su personal asistencia en ese momento (en Mateo y Marcos promete la asistencia del Espíritu).
  • serán denunciados por los familiares y amigos (como Jesús lo fue), odiados por todos, incluso algunos matados. Jesús asegura que no les pasará nada, y que se salvarán los que perseveren.

jueves, 19 de enero de 2012

Marcos 1 ·14-20 Conversión y seguimiento - Domingo III B

La liturgia nos presenta un texto compuesto por dos trozos diferentes:
- Los dos primeros versículos concluyen la introducción del Evangelio dando salida de escena a Juan Bautista con el fin de su actividad y entrada a Jesús, que comienza la suya. Marcos condensa la predicación de Jesús en una frase sintética compuesta de dos partes, cada una de ellas con dos afirmaciones concadenadas: "tiempo oportuno" - llegada del "Reinado", por un lado, y "cambio de mentalidad" - aceptación de la "Buena Noticia", por otro. Cada uno de los cuatro conceptos encierra un gran significado, que Marcos irá desplegando en su evangelio. Nos quedamos con que el comienzo de la actividad de Jesús implica el comienzo del Reinado de Dios, lo cual es la Buena Noticia (o "Ev-Angelio") que se realiza en el momento adecuado. Al encontrarnos con este tiempo oportuno, el lector ha de dar una respuesta con una mentalidad nueva, aceptando ese Ev-Angelio.
- Los demás versículos inician la primera parte del evangelio de Marcos. Jesús suma a su actividad a otros agentes (a otros "pescadores de hombres", una metáfora poco habitual pero conocida en el Antiguo Testamento). Marcos narra de forma paralela dos llamadas a dos parejas de hermanos para que le sigan. El seguimiento les supone dejar la empresa paterna.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Domingo de la Sagrada Familia. Mateo 2, 13-15. 19-23

El texto refiere tres sueños de José, que se añaden al del domingo pasado. En cada uno de ellos, recibe un mensaje de Dios que le cambia la vida: el anterior supuso una nueva vida conyugal, en estos tres le cambia el lugar de residencia. Cada intervención del ángel es una reacción a algo que ha acontecido: Herodes el Grande quiere matar a Jesús, Herodes muere, en Judea le sucede su hijo Arquelao -conocido por su crueldad-.
Para afrontar las circunstancias, José con "el niño y su madre" (por cuatro veces usa esta expresión, no lo llama hijo de José) se trasladan a Egipto. El viaje y el regreso de Egipto está lleno de evocaciones a la historia de Israel que los lectores originarios de Mateo reconocían enseguida: Jesús es presentado como el nuevo pueblo. De hecho, la profecía de Oseas "de Egippto llamé a mi hijo" se refería a Israel, pero aquí se aplica a Jesús (de una manera extraña, porque Jesús en realidad entra y no sale de Egipto).
Los dos primeros sueños son contados de forma paralela, casi con las mismas palabras, pero el tercero sólo es referido, y obliga a José a residir en Nazaret, según Mateo. Aunque el evangelista dice que así se cumple lo dicho por los profetas, en ninguna parte de la Biblia se encuentra la cita que él da: "se llamará nazareo". Pero de hecho así le llamaban ("Jesús el Nazareno") y así llamaron a sus discípulos ("los nazarenos") hasta que en Antioquía le empezacen a llamar "cristianos".
El texto litúrgico se salta los versículos 16 al 18, que se proclaman el 28 de diciembre, día de los santos inocentes.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

C Domingo 23º Lucas 14, 25-33 Condiciones del seguimiento

Este discurso de Jesús a la gente que le "acompaña" tiene cuatro puntos:
1. Primero afirma, como ya ha hecho antes en 9, 59-62, que la relación con Él tiene prioridad sobre la relación con la familia. Usa un semitismo que puede ser traducido por "odiar", pero más acertadamente por "posponer": ...y no pospone a su padre... Llama la atención que Lucas no mencione "posponer al marido", cuando sí lo dice de la mujer, aunque evidentemente el sentido del texto lo incluye.
2. El "posponer" incluye a uno mismo, que ha de cargar con su propia cruz. Jesús ya dio esta enseñanza en Lucas 9, 23: ver el comentario explicativo.
3. En tercer lugar pone dos comparaciones en las que se acomete una empresa sin haber previsto las posibilidades, lo cual tiene como consecuencia una pérdida de honor, algo esencial en la cultura mediterránea. Era frecuente que los maestros invitaran a los candidatos a medir su capacidad para el discipulado antes de emprenderlo.
4. Por último, insiste en la necesaria renuncia a los bienes cara al seguimiento, un aspecto resaltado por Lucas en numerosas ocasiones.

miércoles, 23 de junio de 2010

C Domingo 13º Lucas 9, 51-62 Camino de Jerusalén

Comienza una nueva en Lucas, de nueve capítulos.
El evangelista presenta un camino de Jesús y sus discípulos hacia Jerusalén, donde acontecerá su pasión, ya anunciada en el domingo anterior. Es una composición exclusiva de Lucas.
Entre los judíos y los samaritanos -dos ramas de un mismo pueblo- existía una profunda enemistad, y sus montes santos (el de Sión, donde Jerusalén, y el de Garizim) competían entre sí. No era de extrañar que no recibieran a quien peregrina a Jerusalén. Es la única vez que Lucas da mala imagen de los samaritanos.
La segunda perícopa ocurre mientras van de camino. Es una colección de dichos de Jesús sobre su seguimiento. Jesús emplea exageraciones para llamar la atención y grabar su enseñanza. Son tres. La primera es una comparación que usan otros autores de la época. Jesús no se refiere ahora a la pobreza (en realidad sí tiene donde vivir, en Cafanaúm); enseña que para seguirle hay que estar disponible, como lo están los mensajeros itinerantes (como él y los que envió por delante en la perícopa anterior). Si ésta aclara la relación con el hogar y las propiedades, las dos siguientes enseñan que el seguimiento tiene prioridad sobre la familia.
En la tercera Jesús se presenta como más importante que el gran profeta Elías, porque éste -en una escena similar- permitió a su discípulo Eliseo que se despidiera de su familia (1 Reyes 19, 20 ss).
Jesús vuelve a referirse a sí mismo como el "Hijo del hombre" [ver su significado], como el domingo anterior.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

C Domingo de Navidad 1º - Lucas 2,41-52

La Iglesia celebra hoy el día de la familia. Aquí se muestra a la familia de Jesús peregrinando en caravana a Jerusalén, a 3 o 4 días de Nazaret, para la fiesta de la Pascua o de los Ázimos, como está mandado en Éxodo.

Lucas presenta a Jesús como un adolescente de gran inteligencia, como se cuenta de otros personajes bíblicos y griegos.

En sus primeras palabras en el evangelio, Jesús marca distancia entre su padre-José (que le ha buscado angustiado) y su Padre-Dios (a quien se ha dedicado en su “casa” o sus “cosas” -ambas traducciones son posibles-).

En contraste con el inteligente diálogo con los escribas, su familia no comprende nada. María decide meditar todo esto más despacio.