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sábado, 9 de marzo de 2024

B Cuaresma 4º - Juan 3 · 14-21 El amor de Dios salva

Nos situamos: el domingo pasado Jesús realizó lo que llamamos "purificación del Templo". A continuación tiene un encuentro con un jefe fariseo llamado Nicodemo. El texto de este domingo es la segunda parte del diálogo, una larga respuesta de Jesús a una objeción de Nicodemo.
Jesús habla de un modo que identifica su crucifixión con su éxito, llamando a ambas cosas "ser levantado": el alzar de la cruz y el alzar del éxito de su misión.
Lo asemeja a cuando Moisés levantó una serpiente de cobre en el desierto de modo que todo el que recibía una mordedura mortal de serpiente, al mirar la de cobre quedaban curado. Lo mismo pasa con la cruz: salva al que se adhiere a ella.
Esta "elevamiento" de Jesús es a la vez fuente que ilumina. Por eso quien no obra como Dios quiere no se acerca a la cruz salvadora para no ser delatado por la Luz. Eso implica una autocondena, pues no acepta los efectos salvadores de la cruz.

martes, 25 de marzo de 2014

A Cuaresma 4º Juan 9, 1-41 El ciego de nacimiento

Esta catequesis de la Luz forma un tríptico bautismal con la del Agua y la de la Vida (cap. 4 y 11).
El contexto es de una fuerte persecución contra Jesús, como se indica en los versículos previos:
"Entonces tomaron piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo" (8, 59). No se amedrenta y proclama: "Mientras sea de día, nos es necesario hacer las obras del que me envió" (v. 4). Realiza una curación que aumenta la tensión con los fariseos, quienes expulsan al curado de la comunidad judía. Al enfrentarse a Jesús nos dan la clave de este capítulo:
"Al oír esto, algunos de los fariseos que estaban con él le preguntaron: «¿Acaso también nosotros somos ciegos?» Jesús les respondió: «Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado; pero ahora, como dicen que ven, su pecado permanece.»" (vv. 40-41)
 Por tanto, la ceguera de la que se trata no es tanto una cuestión física, sino el empecinamiento en no reconocer a Jesús, al que llaman pecador, a pesar del signo mesiánico que realiza (ya anunciado por Isaías 35, 4-5:"he aquí que vuestro Dios viene con venganza, con retribución; Dios mismo, Él vendrá y os salvará. Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos"), y en su frenesí pretenden negar la evidencia, intentando demostrar que el curado no había sido ciego, y al no conseguirlo lo eliminan de las relaciones sociales.
En cambio, el curado se muestra fiel hasta el extremo a Aquel que le ha hecho ver, por lo que termina en una confesión de fe en el Hijo de Dios: "él dijo: «Creo, Señor.» Y lo adoró" (v. 38)

miércoles, 2 de febrero de 2011

Sal y Luz. Mateo Mt 5, 13-16. Domingo 5º del ciclo A

Jesús dice que sus discípulos son "sal de la tierra" y "luz del mundo". Ya los había llamado "pescadores de hombres".
Hay una correspondencia de términos entre "tierra-mundo-hombres", que se refieren a la misma realidad, a aquella que no es como Dios desea. Ya Mateo la había llamado tinieblas y oscuridad.
Asimismo, la realidad deseada por Dios es llamada "sal-luz-pescador", y éstos son los discípulos de Jesús.
La relación entre la primera serie de tierra/mundo/hombres y la segunda de sal/luz/pescador es de misión: los discípulos tienen la misión de ser sal/luz/pescador en medio de tierra-mundo-hombres.
La imagen de la luz ya apareció en Mateo referida al mismo Jesús en el inicio de su misión, que es definida como luz que brilla en la el país donde manda la tiniebla y la oscuridad.
La novedad de este trozo del evangelio está en la advertencia de Jesús del peligro de ser infiel a la misión: sal que se desvirtúa o luz que se esconde (el "celemín" es un recipiente que servía como medida del grano de la cosecha). En ese caso, el discípulo infiel será desechado.
Jesús invita a realizar plenamente la misión: luz en lo alto que ilumine a todos.

La mayor dificultad del texto está en el uso de la sal. Si bien ser luz tiene un sentido claro, la sal puede tener diversos significados según sus diferentes usos, y de varios de ellos ya se ha hablado en la Biblia. ¿A cuál se refiere aquí Mateo? Los biblistas dan diferentes interpretaciones. En cualquier caso, el mensaje en su conjunto es claro.

Con ello se consigue que otras personas "den gloria" al Padre (no a los que salan o iluminan), con lo que se convertirían en nuevos discípulos. Ello coincide con el último mandato de Jesús en Mateo 28,19.: Id y haced discípulos

miércoles, 19 de enero de 2011

Jesús comienza su misión: Mateo 4, 12-23. Domingo 3º del ciclo A

Este texto se compone de dos partes:
- La primera relata el comienzo de la actividad de Jesús.
- La segunda narra las primeras llamadas a discípulos. Este trozo puede ser omitido en la lectura de la misa.
El primer relato parte de la detención de Juan Bautista, que más tarde matará el rey de Galilea, Herodes Antipas.
El evangelista hace un juego con los lugares geográficos: Jesús deja el desierto de Judea, donde fue arrestado Juan, y se traslada a Galilea, donde Juan ha sido llevado a prisión; además deja su pueblo Nazaret en la montaña y se traslada a residir a Cafarnaúm, pueblo de unos mil habitantes a orillas del lago. Luego le da una interpretación desde una profecía de Isaías, jugando con las imágenes de luz y tinieblas: la oscuridad del dominio de los gentiles o paganos (Asiria en tiempos del profeta, Roma en tiempos de Jesús) sobre las tierras de las tribus de Zabulón y Neftalí -donde está Cafarnaúm-, va a terminar con la llegada de una luz, que es Jesús.
Es significativo que las primeras palabras de Jesús repitan exactamente las de Juan Bautista: Jesús brilla sobre la sombra de muerte que se ha cernido sobre el profeta Juan.
En la segunda parte, Jesús llama a dos pares de hermanos, que trabajan para Roma -dueña del lago de Galilea-, para convertirlos en "pescadores de hombres", imagen usada por los profetas para referirse a la acción de Dios con los que obran en contra de sus designios.
El evangelista repite por tres veces que los Zebedeos dejaron la figura patriarcal. Más tarde Jesús va a redefinir las relaciones familiares, justamente desbancando la figura del padre.
Sin embargo hay que evitar las interpretaciones absolutas: en capítulos posteriores veremos a Pedro en casa de su suegra o a los Zebedeos con su madre, lo que relativiza esa separación de sus familias.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La Palabra ha acampado entre nosotros. Juan 1, 1-18. Domingo II de Navidad

Juan comienza su evangelio con un himno a Jesucristo, complejo de entender. Es la misma lectura que se hizo el día de Navidad.
El himno habla del "logos" que se ha traducido por "verbo", o "proyecto", o -como en este caso- "palabra". El logos es Jesucristo.
El himno comienza con las mismas palabras que el Génesis, lo que indica que Juan se refiere a la creación. En el Génesis Dios creó la vida con su "palabra": Por medio de la Palabra se hizo todo (v. 3). Para Juan, esa "palabra" es su Hijo; por eso dice que la "palabra" contiene vida: En la Palabra había vida (4)
Hasta que la "Palabra" se hizo de nuestra "carne", el mundo vivía en las tinieblas, y no era capaz por tanto de poseer la vida: la tiniebla no la recibió. Ahora esa "Palabra" se nos ha manifestado y al iluminarnos nos da acceso a la vida, si creemos en ella: a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre (12)
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