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lunes, 19 de febrero de 2024

B Cuaresma 2º Marcos 9,2-10 Jesús se transfigura

 Los segundos domingos de Cuaresma siempre narran la transfiguración del Señor, en cada ciclo se presenta la versión del evangelista propio: Mateo en el ciclo A, Lucas en el C, y Marcos en el presente ciclo. En los tres evangelios sinópticos, este relato viene a continuación del primer anuncio que Jesús hace de su pasión: los dos hecho parecen estar conectados, compensando una experiencia con la otra, la del dolor del anuncio de la pasión con el gozo de la visión de la gloria del Hijo de Dios. De ahí se podría aprender a superar el desconcierto de la cruz con la cierta esperanza de su gloria.

Los tres discípulos presentes en el "monte alto" (en ningún evangelio se dice que sea el Tabor), son los mismos que estarán presentes en el huerto de los olivos: los que contemplan ahora su gloria son los que contemplarán su agonía en Getsemaní.

Jesús transfigurado conversa con Moisés y con Elías; el primero representa la "Ley" o "Torá" y el segundo representa los libros proféticos: "La Ley y los Profetas" es un forma de denominar a la Palabra de Dios escrita hasta entonces, nuestro Antiguo Testamento; hablan con Jesús que representa el Nuevo Testamento. Moisés había tenido una experiencia de Dios en el monte Sinaí y Elías en el monte Horeb (que parece es otro modo de llamar al Sinaí); ahora, con Jesús, los discípulos la tienen en el "monte alto".

Les cubre una nube, que es una manifestación de la presencia de Dios, y desde ella se oye la voz del Padre que desvela la identidad de Jesús: "Es mi hijo amado". Así se responde a la pregunta hecha en el pasaje anterior 8, 27-29: "¿quién decís que soy yo?".

La voz del Padre termina ordenando: "¡Escuchadle!", dando autoridad a su palabra sobre la de la Ley y los Profetas, la de Moisés y Elías. Ello implica escuchar, aceptar, su anuncio de la pasión.

jueves, 29 de diciembre de 2022

Solemnidad de la Madre de Dios: Lucas 2,16-21

 La liturgia une dos párrafos distintos: el final del episodio de los pastores de Belén el mismo día de Navidad y otro acontecimiento que sucede ocho días después.

Los pastores que habían recibido el anuncio del ángel se presentan en Belén y se encuentran con la Sagrada Familia. Cuentan a todos los presentes lo que había dicho el ángel del niño. Ante el relato de los pastores se producen dos reacciones: por un lado, la admiración de todos; por otro lado, la meditación de María en su corazón.

Los pastores se vuelven "alabando a Dios", uniéndose así al coro de los ángeles del v. 13.

A los ochos días de su nacimiento -que coinciden con este día uno de enero- se realizan dos ritos distintos:

- la circuncisión, que ciertamente se realizaba al octavo día, y por el cual se significa la alianza del Señor con Israel

- la imposición del nombre, que podía hacerse en este día o el día del nacimiento. José le habría puesto el nombre de Jesús, como el ángel dijo a María (1,31), que significa "Dios salva".

sábado, 12 de noviembre de 2011

Mateo 25 ·31-46: Juicio Final Domingo XXXIV A Jesucristo Rey del Universo

Tercera parábola del capítulo 25 sobre el final de los tiempos, que hemos meditado en los tres últimos domingos. Con este domingo concluye el año litúrgico.
Nos encontramos unidas dos narraciones paralelas:
- la primera habla del "Hijo del Hombre", las naciones, el pastor, las ovejas y los cabritos. (vv 31-33)
- la segunda habla del "Rey", de su Padre, la eternidad, los justos, los malditos, los más pequeños, castigo, vida.
Son paralelas en que ambas hablan de los situados a la derecha y a la izquierda y de un juicio. (vv 34-46).
Los juzgados son "las naciones", es decir, todos los hombres. Es un juicio universal.
La sentencia favorable o contraria es dada de acuerdo con unos comportamientos de atención con los "hermanos más pequeños" del Rey (v 40 y 45). En este evangelio Jesús llama hermanos suyos a sus discípulos: "Todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano" (12,50). En el mismo sentido, Mateo en su evangelio designa con la palabra "hermano" a los miembros de la comunidad cristiana (como en 7, 3-5).
La sentencia del juicio se establece, pues, en relación al "servicio" (palabra que la liturgia traduce por "asistencia" v 44) dado a los cristianos "más pequeños", esto es, a los cristianos en situación de fragilidad (hambre, sed, emigración, desnudez, enfermedad, prisión: v 35-36 y 42-43). Ya en 18, 6 advierte contra el comportamiento del que "escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí". Los que le prestan servicio son llamados "justos", es decir, personas que practican la "justicia", o sea, personas que cumplen la voluntad de Dios.
Jesús se identifica con estos cristianos vulnerables (v. 40 y 45), como ya lo hiciera anteriormente en 18, 5, como también se ha identificado con los enviados a misionar que pasan dificultad (10,40).

miércoles, 2 de febrero de 2011

Sal y Luz. Mateo Mt 5, 13-16. Domingo 5º del ciclo A

Jesús dice que sus discípulos son "sal de la tierra" y "luz del mundo". Ya los había llamado "pescadores de hombres".
Hay una correspondencia de términos entre "tierra-mundo-hombres", que se refieren a la misma realidad, a aquella que no es como Dios desea. Ya Mateo la había llamado tinieblas y oscuridad.
Asimismo, la realidad deseada por Dios es llamada "sal-luz-pescador", y éstos son los discípulos de Jesús.
La relación entre la primera serie de tierra/mundo/hombres y la segunda de sal/luz/pescador es de misión: los discípulos tienen la misión de ser sal/luz/pescador en medio de tierra-mundo-hombres.
La imagen de la luz ya apareció en Mateo referida al mismo Jesús en el inicio de su misión, que es definida como luz que brilla en la el país donde manda la tiniebla y la oscuridad.
La novedad de este trozo del evangelio está en la advertencia de Jesús del peligro de ser infiel a la misión: sal que se desvirtúa o luz que se esconde (el "celemín" es un recipiente que servía como medida del grano de la cosecha). En ese caso, el discípulo infiel será desechado.
Jesús invita a realizar plenamente la misión: luz en lo alto que ilumine a todos.

La mayor dificultad del texto está en el uso de la sal. Si bien ser luz tiene un sentido claro, la sal puede tener diversos significados según sus diferentes usos, y de varios de ellos ya se ha hablado en la Biblia. ¿A cuál se refiere aquí Mateo? Los biblistas dan diferentes interpretaciones. En cualquier caso, el mensaje en su conjunto es claro.

Con ello se consigue que otras personas "den gloria" al Padre (no a los que salan o iluminan), con lo que se convertirían en nuevos discípulos. Ello coincide con el último mandato de Jesús en Mateo 28,19.: Id y haced discípulos

miércoles, 26 de mayo de 2010

C Domingo de la Santísima Trinidad Juan 16, 12-15

Este trozo del discurso de Jesús durante su última cena ha sido escogido para la fiesta de la Santísima Trinidad.
En él se muestra la unidad del Padre, del Espíritu de la verdad y de Jesús: "Todo lo que tiene el Padre es mío" -afirma Jesús-, y el Espíritu "tomará de lo mío".
Ya Jesús ha afirmado antes su identificación con el Padre: "os he dado a conocer todo lo que oído a mi Padre" (15, 15), y lo repetirá después: "Les he comunicado las palabras que tú me diste... todo lo mío es tuyo y lo tuyo, mío" (17, 8 ss)

La misión del Espíritu es guiar a los discípulos hasta la verdad plena, con la que no pueden cargar por ahora ("Ya está aquí la hora de que os disperséis cada uno por vuestro lado" 16,32 cf 13,33). Esa verdad plena aclarará "lo que está por venir", que en el marco de este evangelio parece referirse a los frutos de su muerte -recordemos que éste es su discurso de despedida-, muerte cuyo sentido a los discípulos "por ahora" les resulta incomprensible ("no pueden cargar" con él) , pero les será explicado por el Espíritu.
De esta forma el Espíritu manifestará la gloria de Jesús, pues su exaltación consiste en dar su vida por sus amigos (cf 15,13)

miércoles, 28 de abril de 2010

C Pascua 5º - Juan 13, 31-33a.34-35 El mandamiento nuevo

Jesús aborda dos temas, favoritos del evangelista: la gloria y el amor.
Acace durante la última cena, tras lavar los pies a sus discípulos, e inmediatamente después de que le diera un trozo de pan mojado al que lo traiciona. El texto litúrgico trae un añadido para poner el contexto: "Cuando salió Judas del Cenáculo..."
Jesús dice que la entrega de su vida -que va a ser "pronto"- manifiesta su gloria (se refiere a sí mismo como "Hijo del hombre") y la gloria de Dios.
Como le "queda poco tiempo de estar entre vosotros", da a conocer su última voluntad, a la que llama "mandamiento nuevo", presentándose así como un nuevo Moisés (que había dado los diez mandamiento). Tal será "la señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos" -por tanto es algo que pide sólo a su comunidad de seguidores- y consiste en el amor mutuo ("unos a otros", por dos veces insiste en que ha de ser recíproco entre sus discípulos) concretado en el servicio mutuo ("como yo os he amado", siendo así que nos "amó hasta el extremo" -13,1- expresado con el gesto de "lavar los pies de los discípulos" -13,5-). Ya había hablado antes sobre este servicio recíproco ("también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros" -13,14) y cómo es Él el punto de referencia ("os he dado ejemplo para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros" -13,15).  Por tanto, se modifica el antiguo punto de referencia: "Ama a los demás como a ti mismo". Este "amor extremo" de Jesús se manifesta en la entrega de su vida, también sus discípulos han de desvivirse unos por otros.
El texto litúrgico omite 13,33b que introduce un tema del que hablará más tarde: "a donde yo voy vosotros no podéis venir"

miércoles, 24 de febrero de 2010

C Domingo Cuaresma 2º - Lc 9, 28b-36 Transfiguración

Este acontecimiento ocurre en lo alto de una montaña indeterminada, para estar más cerca de Dios, y en el marco de una oración.
  • "Hablaban de su muerte" El mismo tema que la perícopa anterior, donde Jesús anuncia por primera vez su pasión y muerte, y lo volverá a hacer en los textos siguientes, donde Lucas anota que a sus discípulos "les resultaba tan oscuro lo que decía que no llegaban a entenderlo". El término usado aquí para referirse a su muerte es "éxodo", recordando al capitaneado por Moisés, uno de sus interlocutores.
  • "Vieron su gloria" El aspecto del rostro de Jesús ha cambiado, dejando ver su divinidad, signo de la cual es el fulgor de sus vestidos. Para los tres discípulos escogidos es una experiencia gozosa ("¡qué bien se está aquí!").
  • "Escuchadle" dice la voz de la nube (signo de la presencia de Dios), presentando así a Jesús como nuevo profeta, como lo fue Elías, uno con los que hablaba. Cuando Jesús estaba también orando en su bautismo, también una voz divina -del cielo- dijo que él era su hijo, como ahora.